Se acabaron las caminatas lentas al banquillo y los saques interminables. Las sanciones ahora serán inmediatas y afectarán directamente al juego:
- Sustituciones “flash”: El jugador que sale tiene un máximo de 10 segundos para abandonar el campo. Si se excede, su equipo pagará caro: el sustituto deberá esperar un minuto completo en la banda antes de poder ingresar. ¡Un minuto con uno menos!
- Saques bajo presión: Cualquier reanudación del juego (faltas, laterales, metas) debe efectuarse en menos de 5 segundos. De lo contrario, la posesión pasará automáticamente al rival.
- Atención médica estratégica: Si un jugador sale del campo para ser atendido, no podrá reingresar hasta que pase 1 minuto. Esto busca evitar que se finjan lesiones para cortar el ritmo del partido.
🖥️ Un VAR más potente
El arbitraje de video expande sus fronteras para corregir errores que antes quedaban en el limbo:
- Segundas amarillas: El VAR ahora podrá intervenir en jugadas que resulten en una segunda amonestación (y por ende, expulsión).
- Tiros de esquina: Se acabó el “era córner y dieron saque de meta”. Los errores en la adjudicación de saques de esquina ahora son revisables.
📋 Planteles y fechas clave
Para dar respiro a los entrenadores y profundidad a las tácticas, los cambios administrativos también son oficiales:
- Listas de 26: Se mantiene el formato de planteles ampliados que vimos en Qatar. Cada selección podrá llevar a 26 guerreros.
- Fecha límite: Todas las listas definitivas deben entregarse, sin falta, a más tardar el 30 de mayo.
Dato clave: Estas medidas buscan aumentar el tiempo efectivo de juego, que en torneos anteriores ha promediado apenas 55-60 minutos por partido.
















